Synonymer & Anagram | Spanska ordet YANTAR


YANTAR

4

1

Antal bokstäver

6

Är palindrom

Nej

6
TA
TAR
YA

20

20

47
AA
AAR
ANA
ARA
ARN


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Exempel på hur man kan använda YANTAR i en mening

  • Borox fue una venta situada en lugar conocido como La Alhóndiga, levantada para dar de yantar a los viajeros que se dirigían a Toledo desde las tierras de La Alcarria.
  • Por todo esto, constituiría un plato idóneo para los conventos, donde siempre ha existido cierta potenciación en el desarrollo de la cocina dulce a la par de cierta cultura de austeridad que potenciaba la sobriedad en el yantar, lo que derivaba en el máximo aprovechamiento posible de los alimentos y sus recetas en pos de platos sencillos pero nutritivamente completos.
  • En 1351 en el Becerro de las Behetrías, aparece como Agorio de Yuso y en el que figura como lugar solariego de Garcí Fernández Manrique, pagando al rey moneda y servicios, pero no yantar, martiniega, ni fonsadera.
  • Cada postor paga cuatro sueldos y medio en concepto de censo, abonable por la festividad de San Martín, y dos sueldos y tres dineros en concepto de yantar, que obliga tres veces al año, en mayo, en la festividad de San Miguel y en enero.
  • Dan al dicho don Johan Alfonso, cada anno, cada orne, que a quantía de sesenta maravedís, por martiniga seys maravedís; e quel dicho lugar que paga, con Çea e sus aldeas, lo quel cabe a pagar en los mill maravedís que dan al dicho don Johan Alfonso por yantar cada anno”.
  • Para su "parco yantar" (según denominan autores) se sentaban en bancos de piedra y de adobe construidos alrededor de las paredes de las casas.
  • En 1375 el señorío de Salinas de Añana fue donado a Leonor Enríquez junto con todos sus habitantes, términos, aldeas, la jurisdicción civil y criminal, el mero y mixto imperio y los derechos, rentas o pechos propios de la Corona en aquel lugar, entre los que figuraban los tributos del yantar, escribanía, martiniegas, portazgos, infurciones y la cabeza de pecho de los judíos, por lo que su cesión a Leonor Enríquez, como señaló Urcelay Gaona, no difiere de aquellas que el rey Enrique II y sus sucesores concedieron en esta época a algunos nobles.
  • Así pues, propiamente venían bajo esta apelación el servicio ordinario y extraordinario porque inmediatamente y según su naturaleza, pertenecía su paga al Rey a diferencia de otras prestaciones que, a pesar de comprenderse bajo la denominación general de pechos, no se pagaban en todas partes al Rey, sino a algunos Señores como es el buey de marzo, o marzadga, yantar y otras de diferentes nombres, las cuales más propiamente se entienden con el significado de concejales por repartirse entre los vecinos del Concejo.
  • Los concejos que estuvieran exentos de pagar la fonsadera y el yantar continuarían disfrutando de dicho privilegio, aunque la acuciante necesidad de dinero de Fernando IV le obligó a ignorar en algunas ocasiones los privilegios y exenciones fiscales de algunos concejos, lo que demuestra, en opinión de diversos autores, que, a veces, los acuerdos de Cortes eran simples formulaciones teóricas.
  • En 1352 consiguió que el rey ordenara a su despensero mayor, Gómez Pérez, y también al de la reina, Lope Sánchez, que no exigieran a la Iglesia de Córdoba ni a su deán y cabildo catedralicio el pago de ningún yantar, ya que ésta no poseía ningún señorío jurisdiccional ni vasallos, aunque en 1357 el rey se vio obligado a ordenar a sus despenseros que devolvieran a la Iglesia de Córdoba las prendas que habían tomado en concepto de yantares, reiterando al mismo tiempo que aquella no poseía vasallos desde que la villa de Lucena dejó de pertenecerle, y en 1360 el mismo monarca ordenó a Aparicio Rodríguez, que era el jurado de Córdoba, que no reclamara ningún yantar a la Iglesia cordobesa, a pesar de las cartas que anteriormente le había dirigido ordenándole lo contrario.


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